Una mirada desde el Mindfulness, la Psiconeuroendocrinoinmunología y el desarrollo del autoconocimiento y la autoconciencia. Vibrar en Salud.
Todo ser humano viene con un dolor, algunos se refieren a él como un «alejamiento del origen», otros como «la vida duele». Ese dolor original que traemos, generalmente se siente en el pecho, cerca del corazón, donde se aloja nuestra alma; esa energía vital que conecta el cuerpo al espíritu, nuestro Ser. Generalmente va creciendo con las experiencias traumáticas en nuestra niñez, esas heridas son las que nos fragmentan por dentro y nos separan de nosotros mismos, de todo hasta de la vida en general.
Desde el Mindfulness, se explica que el sufrimiento es dolor más resistencia y hay un cuento que se refiere a la «Doble flecha»: la primer flecha es el dolor mismo, y la segunda, a los pensamientos que te llevan a pensar mil veces en ese dolor, lo llaman «la segunda flecha», esta última sería el sufrimiento. Esto permite graficar mediante el tamaño de tus flechas, que te des cuenta cuánto representa el sufrimiento que te provocas cuando seguís reproduciendo en tu cuerpo, ese dolor; y como una herramienta como el Mindfulness puede fomentar tu salud aumentando tu neuroplasticidad, inteligencia emocional, reducir tu estrés y ansiedad, entre muchos beneficios; ya sea meditando y /o practicando la «atención plena sin juzgar» en tu vida cotidiana. Desde la Psiconeuroendocrinoinmunología, se aborda el estrés comprendiendo que el sufrimiento en el ser humano es = estrés, y ADIVINA QUE? La emoción que produce ese sufrimiento son todos los pensamientos que te causan miedo real o imaginario en tu vida. El estrés mental-emocional, si no se gestiona, activa lo que se conoce como «sistema de lucha-huida», esto libera neurotransmisores a través del sistema nervioso simpático y cortisol, a través del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal. Lo cierto que una emoción como químico en nuestro cuerpo debería durar 9 segundos, pero te pregunto: cuánto te dura el enojo? la angustia? y sabes a que le tenes miedo? El problema en la salud, es que hoy el estrés es una de las principales causas de las enfermedades (90%), se comprobó científicamente que el estrés agudo puede producir cefaleas, alteraciones gastrointestinales, alteraciones de la presión, alergias, disminución del sistema inmune, etc.; y el estrés crónico se relaciona con hipertensión, síndromes metabólicos, alteraciones autoinmunes por la activación de genes inflamatorios. También hoy hay muchos estudios científicos que hacen referencia a como el dolor emocional repercuten en el aparato circulatorio y corazón.
Cuando somos niños, vivimos en el presente, conectados a la ese estado puro del Ser, que vive en el presente conectado a la fuente y que tiene todo su campo emocional abierto y que vive en el campo emocional de la madre hasta los siete años que empieza a formarse el «ego» y con el tiempo esa esencia única se diluye, se pierde en capas, corazas y personajes, falsas identificaciones que nos pueden hacer creer que somos la vos interna, los pensamientos y esa narrativa que te juzga, un diálogo interno que cada uno cree, hasta que puede observarlos y hacerlo consciente. Toda herida que sigue sangrando, si no se es consciente puede lastimar a los demás o hasta incluso, dañar a las personas cercanas más amadas. Solo volver al amor incondicional y a la esencia de cada uno sana estás heridas y puede recordarte quién eres y vislumbrar o poner luz al pasado, transformarlo en resiiencia.
En estas dos últimas semanas escuché en mi consultorio a tres personas de diferentes edades que les cuesta levantarse, que les duele el cuerpo, y a una le dije: «ese dolor estuvo antes en tu cuerpo emocional y luego, pasa al cuerpo, cómo era joven y lo iban a tratar con una fuerte medicación para la artritis, me animé a sugerirle que complemente el tratamiento con alguna terapia psicológica».
Cómo gestionar esas emociones para drenarlas sin que termine en una enfermedad? Sigo convencida que la salud debe ser integral, que nuestra alma, si la escuchamos nos habla todo el tiempo y nuestro cuerpo, claro que también!!! Habitar el cuerpo, expandir nuestra consciencia, conocernos finamente, desde que percibimos algún reactor, estresor y tomar parte de nuestro día para practicar la introspección permite gestionarnos ante las dificultades del día, reaccionar menos, dar nuevas respuestas y accionar en beneficio de nuestra salud y la de los demás, pero también permite, ser humanos más compasivos, empáticos, vivir desde nuestra esencia única, el Ser.
Si te interesa saber más sobre la gestión del estrés, whats app +54 3471673590.