Sentimientos, vocación, don
Como dice el Dr. David Hawkins en su libro «Dejar ir», nuestros pensamientos determinan en qué medida manifestamos nuestros talentos y habilidades, y fijan la cantidad y calidad de nuestros éxitos y fracasos. Se puede decir fracasos? Aprendí con el correr de mi vida que no hay fracasos, sólo aprendizajes, muchas veces el resultado esperado no se da en el tiempo y cómo lo imaginamos; por ciertos motivos a analizar y descubrir. Si nos permitimos habitar esos sentimientos de angustia, y tal vez, frustración, podemos ver otras posibilidades , miles de posibilidades y caminos para transitar, evolucionar.
Culturalmente nos enseñaron que los resultados y el éxito eran importantes. Hoy, desde mi humilde punto de vista, deberíamos ser padres, maestros, profesores, abuelos, adultos conscientes e inculcar en los niños lo importante en la vida: como las experiencias, los aprendizajes desde la vivencia, sin miedos que paralizan, ir por lo que el alma nos lleva, confiar en los descubrimientos, explorar tanto el mundo externo como el interno. Habitar nuestro cuerpo desde la consciencia permitiéndonos SENTIR. El cuerpo humano, tiene una biología que tiende siempre al equilibrio, es de alta tecnología y cómo verán, la ciencia sigue estudiando por partes, y todavía; después de millones de años, sigue descubriendo y admirando increíbles rutas metabólicas y partes de ADN que no se sabe a ciencia cierta la función. Por esto, admiro toda la biología, existencia y creación (árboles, flores, montañas, ríos, piedras, plantas, animales) cada uno con su función, vive en equilibrio por un bien común), tema aparte. Volviendo a nosotros, cada SER HUMANO, es único y viene a esta vida a recordar su poder, a entregar y desplegar sus talentos al servicio y crecimiento de su comunidad, que se enfrascó, en inculcar que lo importante en la vida es trabajar la mayor parte del día para tener recursos económicos y gastarlos en cosas materiales, creando un ciclo que no deja tiempo para escucharnos, escuchar el cuerpo, los sentimientos, emociones ni cultivar pensamientos saludables. Y cómo dije e otros blog, esto lleva al estrés, al vivir en una rutina que consume energías que no se reponen, llevando seguramente a alguna de las tantas enfermedades que existen.
Sí!!! es necesario enseñarles a los niños que son seres especiales, únicos y que deben amarse tanto para cultivar pensamientos, emociones de alta vibración (coraje, aceptación compasión, paz, amor…); que el cuerpo (nuestro templo) es necesario moverlo, estirarlo, alimentarlo con lo más natural (frutos, verduras, y agua) y que la RESPITRACION CONSCIENTE) nos lleva a conectarnos con nuestros latidos-VIDA, con la tierra y el TODO. Y esta experiencia maravillosa, la cuál nos recuerda que somos un fractal de la creación nos permite observarnos desde adentro y afuera para visualizar y descubrir el camino que queremos recorrer y poder elegir quién queremos SER.
Los invito a vivir desde la coherencia entre lo que pensamos, sentimos y DECIMOS; y a RECONOCER Y ALENTAR los miles de talentos que tienen nuestros niños, futuros adultos; para que se construyan con cimientos fuertes y puedan transformarse en adultos saludables, que reconocen sus dones y despliegan desde el amor su propósito, servicio y/o actividad en una sociedad que crece en equilibrio con su hábitat para el bien de la comunidad y realización de todos.