Desde que nacemos, nos vemos en los ojos de los demás, que importante es lo que nos dicen. Los primeros que nos dan información sobre nuestra salud son nuestros padres, y luego a medida que vamos creciendo la información puede venir de la educación, especialistas, estudiosos, y de los medios de comunicación que imparten información colectiva que podemos adquirir como propia. Así vamos adquiriendo esa información y la transformamos en creencias empezando a percibir el mundo de acuerdo a un patrón o software plantado.

Revisar lo que pensamos, creemos e imaginamos hace que podamos crear una vida diferente, enfocarnos en los aspectos positivos de nuestra vida, logros, crecimiento nos cambia la percepción y la vibración, sintiéndonos mejor con nosotros mismos. Eso nos conecta con emociones elevadas como la gratitud y el amor, nos sentimos optimistas y ésta frecuencia nos incrementa la energía, aumenta nuestro sistema inmune, transformando nuestra biología y promoviendo nuestra salud.

El Dr. Bruce Lipton dijo que la energía de los pensamientos puede activar o inhibir genes y en consecuencia la producción de proteínas en la célula. La física cuántica muestra una compleja interrelación entre las proteínas que actúan a nivel celular, dejando atrás la medicina occidental, que sólo se basa en las leyes de Newton (sólo lo que lo material existe), quedando muchas cuestiones sin explicación como la resolución de enfermedades que para la «ciencia o mente colectiva» son incurables. Cada vez más es aceptado que una «enfermedad» es una posibilidad de transformación biológica, mental y emocional, dónde se replantea el significado profundo de nuestras vidas y lo necesario de amar y cuidar nuestro cuerpo físico, el cuál nos permite experimentar nuestra vida, comprendiendo su tecnología avanzada que tiende siempre al equilibrio y que todavía en muchos aspectos, la ciencia continúa investigando como funciona.

A veces, esto permite redescubrirnos y crear en el tiempo presente espacios para la meditación y conexión con estados de consciencia superior que permiten que nuestras ondas cerebrales disminuyan y se liberen químicos en nuestro organismo que disminuyan el nivel de estrés y regulen emociones como el miedo, la ira y la angustia; aumentando el sistema inmune, disminuyendo el estrés oxidativo de la células y promoviendo la salud. Luego de meditar por más de 21 días, según las neurociencias, se hace un nuevo cableado neurológico y ese cambio se reconoce como nuevo estado del Ser. Disciplinas como el Mindfulness, desarrollan además de las prácticas de meditación, inteligencia emocional, cultivan una mente compasiva con nosotros mismo, enfocándonos en todo lo positivo que tenemos en el momento presente, disminuyendo niveles de angustia y ansiedad. También se desarrolla la autobservación aumentando el conocimiento de nosotros mismos, creando y reflejando una vida diferente, lejos del sufrimiento, dónde la aceptación y el origen cambiante de lo que sucede es observado con flexibilidad y ecuanimidad.

Un ejemplo fácil de explicar: el poder que los seres humanos, es el PLACEBO. Estudios científicos que muestran imágenes cerebrales que producen los placebos, luego de tomarlos 8 semanas muestran cómo el condicionamiento de los que le dicen al paciente (drogas nuevas, con nombres difíciles de pronunciar sumado a un científico entusiasmado por el estudio) creando expectativas nuevas en el paciente. Éste prepara su mente de forma optimista, donde ve posibilidades de curarse y suma emociones de gratitud, lo que puede cambiar la biología del mismo. El paciente le da un significado a esa pastilla, de apariencia como un medicamento pero que sólo contiene un azúcar o almidón. Por lo tanto, cada vez que está tomando esa pastilla, es un recordatorio de pensamientos optimistas, emociones elevadas para producir a nivel celular los cambios, y/o produciendo esas células internas, el fármaco que necesitan para equilibrarse. Ya que sólo están tomando una sustancia inerte. También en ciertos casos se observó que si el paciente cuando volvía a su ambiente, recordaba su vieja biología volviendo a su antiguo estado. Lo que significa es que el medio ambiente puede, en ocasiones, también enfermarnos. La epigenética, explica muy bien cómo el medio ambiente influye en nuestra salud (nutrición, relaciones sociales, ejercicio físico, pensamientos negativos hacia nosotros mismos, emociones, tóxicos, etc.)

Entonces la pregunta es: QUE NECESITAS QUE TE DIGAN para QUE EMPIECES A MEDITAR y CAMBIES TU ESTADO DEL SER?

La conciencia de construir nuestra salud, equilibrando a través de la meditación nuestra energía y desarrollar amor por toda la vida y todo lo que vive en el planeta, es una elección. Vivir desde el amor, la armonía, la paz interior, independientemente de lo que ocurra en el exterior, es una una experiencia única.